2 de Octubre… ¿el eterno retorno de mismo o de la repetición que hace diferencia?

“El patrón sabe lo que hace el obrero, en sentido de que le
reportan beneficios, pero no es seguro que tengan una idea 
más clara que el obrero del sentido de lo que hace.” 

J. Lacan.1

Hablar del 2 de Octubre implica empezar a contar desde mayo de 1968, marca- para ir dejando de lado la idea de fecha- la historia de cada uno de aquellos puntos en diferentes latitudes donde tuvieron encuentro las demandas de libertad política y democracia. Efecto de ello, en México, ¿Aconteció un movimiento estudiantil revolucionario que demandaba el retorno un Amo, de uno nuevo, pero, al fin y al cabo, un Amo?

Un año después de lo sucedido, del Mayo Frances y la matanza en Tlatelolco, Lacan, frente a una protesta estudiantil en Vincennes (3 de diciembre de 1969), dice: “A lo que ustedes aspiran como revolucionarios, es aun Amo. Lo tendrán”2. ¿Eso sucedió aquel 2 de octubre de 1968 en México?

Si bien es cierto, la muerte de cada uno y cada una de los estudiantes, así como de otros, son las letras que en-marcan la historia y desde donde se cuenta la diferencia, pues el 2 de octubre acontece, deviene en texto, en con-texto, en lazo.

Pero antes de llegar las consecuencias y los acontecimientos, ¿Qué estaba en juego? y ¿Para qué sirvió eso?

Lacan señala, en el epígrafe, la relación que establece el saber entre el patrón y el obrero, no obstante, la metáfora se puede traspolar a la relación que produce el saber entre el maestro y el estudiante, o para decirlo con otra lectura, donde el saber produce una consecuencia en la relación del sujeto con el Otro. Es que el saber que tiene lugar en la Universidad posee el carácter de universal, pues de ello se empeña la ciencia, ciencia que tiene un sitio privilegiado en la universidad y que queda del lado del capitalismo, pues de algo sirve, de algo sirve la ciencia para el capitalismo. Eso hace que en la universidad exista un instante para el imperativo, un tiempo donde opera el dogma y también, un momento donde la verdad apunta a la identidad. Es así que, la ciencia hizo evolucionar lo que se entendía por revolución, pues de ello se desprende un acento inesperado y nuevo, así como, el manejo del poder, pues su manejo sería poco al tratarse de manera tradicional. Así que aquello que está en juego es el saber y el poder, o ¿Será que hay una relación del saber/no-saber y el poder?

Lo anterior me lleva a preguntarme ¿Cómo opera el lema, “Pensar bien, para vivir mejor”, en una universidad que se dice autónoma? Eso implica que el saber produzca un pensamiento que guía el desarrollo personal de quienes se encuentran involucrados, así como, usar el poder del pensamiento de forma constructiva para identificar y reformular los pensamientos negativos, centrándose en el presente y desarrollando un diálogo interno respetuoso y optimista para mejorar el bienestar personal, tomar buenas decisiones, aumentar el autocontrol, alcanzar una vida plena y equilibrada. Que el saber sea causa de pensamiento implica que ese saber que viene de Otro establezca un dispositivo, una con-secuencia en el pensamiento que demanda y cede el un “auto-control”, así que, se atiende a un deber-pensar-bien y un deber-hacer-mejor. Si bien, Althusser y Foucault, ya lo habían señalado, uno como aparatos ideológicos de poder y el segundo, como las consecuencias discursivas de la vigilancia y el castigo, en uso, a través de los medios del buen encauzamiento.

Así que, “Pensar bien, para vivir mejor” será el estandarte y lema que guía una estrategia donde se lleva a cabo la promoción y difusión de una moral que establece política(s), políticas que tejen el lazo entre uno y Otro, y los otros, es decir, un constante retorno de lo mismo, de tal manera que… “lo que piensas, has de pensarlo de tal manera que quieras también pensar y vivir su eterno retorno”3. Así que el eterno retorno de lo mismo no solo podría implicar un tiempo cíclico, señalaría un tiempo que produce los cimientos de una eterna demanda e imperativo que hace del pensamiento el recurso para la producción de un vive-haciendo-gozar.

Hace unos días, en Puebla capital, con-motivo o con-movidos, aún, por lo que deviene en acontecimiento, el 2 de Octubre, se realizaron movimientos y manifestaciones de los universitarios, así como, de otro; si bien, no resulto en una matanza, eso ¿Implicaría una repetición que hace diferencia? o ¿Es un eterno retorno de lo mismo respecto de la demanda de un Amo y del imperativo? o ¿Será acaso que de aquel acontecimiento la universidad aprovecha para el establecimiento del dispositivo que produzca los revolucionarios y la revolución que Lacan señala?

¿Ustedes que dicen? 

No obstante ¿Qué exista la posibilidad de repetir diferente, es cosa de que uno haga de ese no-saber un hacer-saber con la falta, un hacer-saber con ese no-saber?

Referencias Bibliográfica: 

  1. Lacan, Jaques. Seminario 16. De un Otro al otro. 39 de Fiebre. Buenos Aires. Paidós, 2013. Pp. 218. 
  2.  Lacan pronuncia frente a una protesta estudiantil en Vincennes, Francia, el 3 de diciembre de 1969. 
  3. Cano, German. Nietzsche. Estudio introductorio. Madrid. Gredos, 210. Pp. LXIII. Esta referencia implica un juego o vuelco diferente a la cita original. Se toma prestado lo que comparte German Cano en los estudios introductorios del texto de Nietzsche de la colección de Gredos y el lema “Pensar bien, para vivir mejor”. 

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