Rodolfo S. Mora Pichón
J. C. sin bienes y sin ninguna creación de Ciencia
al exterior está en su orden de Santidad…
Santo, santo, santo para Dios.
Considérese esa grandeza en su vida, en su pasión,
en su oscuridad, en su muerte, en la elección de sus
bienes, en su renunciación, en su secreta resurrección y en lo demás…
B. Pascal1
¿Qué implica una apuesta y en específico, la apuesta de Pascal? ¿Por qué la apuesta de Pascal está en función de renunciar a los placeres? y ¿Qué implica tales placeres como para que se apueste a una renuncia? Tres preguntas que, si bien, permiten…Ah caray ¿El bien autoriza y si es así, a qué? y ¿Por qué las preguntas apuntan al bien? En el intento de elaborar algo respecto de la apuesta de Pascal ya se asoma algo de bien y Lacan nos recuerda ubicar tal apuesta en aquello que se nomina vida cristiana, una que se sostiene de la moral moderna2.
¿Por qué la renuncia a los placeres se hace implícita en la vida cristiana? Para hablar de aquella vida traeré a la mesa, si, como lo que sucede al poner las cartas de un juego en una apuestas, lo que se enuncia como Semana Santa, y no cualquier semana, pues en ella, no solo se celebra una tradición, sino que, se conmemora la última semana de la vida de Cristo, la última que comienza con el Domingo de Ramos, es decir, la entrada de J. C. a Jerusalén y que prosigue, y si, como la procesión que se hace el Viernes Santo, un acto que da lugar a la muerte de Cristo por la expiación de los pecados del mundo y se continúa con el Domingo de Gloría, la resurrección del Salvador y esto ¿Qué relación tiene con la apuesta de Pascal? La Semana santa no solo pasa por una simple conmemoración o rememoración, sino que, es algo que se establece como un estilo que delinea la vida de aquellos que se identifican con la categoría de creyentes o cristianos, pues en ella, se renuncia a los placeres… de la carne ¿la de puerco, pollo o res? Si y sonará a broma, aun cuando sea algo que pese pues, hay quienes no solo no comen carne de aquellos animales, sino también, hay quienes se guardan y no atienden a los placeres del cuerpo, los que pasan por el acto sexual y que, dan lugar el cumplimiento de la ley, los diez mandamientos.
La renuncia a los placeres no sólo manifiesta la devoción de los cristianos, más aún, establece los términos que hacen del bienestar, de la búsqueda del bienestar, del placer; Lacan enfatiza que habría que distinguir entre el Whol (allí donde uno se siente bien)y el Das Gut (el bien) Kantiano3 pues nos dice, hace de una ruptur ¿Habrá tal ruptura o hará de una sutura? Cuando Lacan habla de una ruptura implicaría romper, con hacer una brecha entre la moral y la moral moderna, pero no de modo aparente, sino que, latente, eso nos posibilita a considerar que tal bienestar apunta a los modos de producción del capitalismo, al ocio forzado, más que una huelga.
Y es que la Semana Santa se ha establecido como un periodo, un puente vacacional jajajajajaja ¿Vacaciones? Podríamos pensar que es un tiempo (lógico) que abre a un no trabajar o aún no demasiado trabajo4, pero en tanto modelo de producción y lo que delimita la política-ética económica del capitalismo, esto se establece como un producir sin perder tiempo porque tiempo equivale a dinero y a una reinversión del capital.
Pensémoslo, Semana Santa no implica renunciar a los placeres, sino que, produce consumo, un consumo de servicios y de productos del mercado, pues pone en juego la dinámica de la oferta-demanda y que no solo implica a los creyentes, también, nos incluye, pues el capitalismo es incluyente ¿Qué quiero decir con esto? Es que uno no se salva y no renuncia a esta dinámica, al menos no en mi caso.
Hace unos días, con el comienzo de la Semana Santa, me sujeté al cese de labores con la idea de vacacionar, es decir, de tener tiempo libre para… pero eso me llevo a participar de la reinversión, pues aun estando en casa y pasando tiempo con mi familia y amigos, participe del consumismo; me reuní con los amigos y los papás de los amigos de mi hijo, el pretexto fue que mi hijo y amigos pasáramos un rato agradable y de diversión, un momento para nadar y para con-beber —sorry, quería escribir convivir pero así fue—; en la organización con los amigos nos jugamos en comprar artículos que no eran ni indispensables ni necesarios, por decir algo, una amiga compró una alberca para los niños y pistolas de agua para cada uno, y compró pistolas de agua para cada uno que fueran iguales y no hubiese pelea entre ellos; así también, se compró comida, comida que si bien, no estaba autorizada por las fechas, no nos fue difícil fácil de conseguir y tuvo un mayor costo. Para “disfrute” de los adultos se compraron cervezas, wisky, cigarros y hasta postre…vaya que consumimos y que hicimos un “gasto”, cosa que no fue nada placentera, pero que también, me hacía sentir de manera cómoda o al menos, me daba bienestar ante los términos del capitalismo pues cumplí, fui uno más o ¿fui esclavo?
Para no obturar y dejar esto abierto. Si la renuncia a los placeres que se propone como una apuesta que establece Pascal y esta no se sostiene por la sutura, por la obturación que hace la moral para con el capitalismo ¿Cuál sería la a-puesta-en-acto que se abre en el psicoanálisis y que implicaría? El plus-de-gozar…
- Pascal, B. Pensamientos. Editorial Gredos, 2014, p. 123.
- Lacan, J. Seminario 16. De un Otro al otro. Paidós, 1968-69, p. 99.
- Ibid. p. 100.
- Ibid. p. 100.
